Verónica Riedel

El Viaje
By Damián, Carol
Verónica Riedel
  Las obras de la artista guatemalteca Verónica Riedel, de ricas texturas y ejecutadas con técnicas mixtas, hacen referencia a los viajes de la vida como si se tratara de poemas visuales colmados de las rí­tmicas cadencias de signos y sí­mbolos. Algunas de sus pinturas incluyen escrituras, algunas legibles y otras no, y otras presentan marcas que conjuran elementos en diferentes estadios entre el ser y el no ser. Los objetos que describe pueden ser referencias obvias a ese viaje-botes, canoas, relojes, hojas temblorosas y semillas ávidas de regeneración. Las texturas representan a la tierra, lo tangible; las figuras geométricas representan valores, o sea, lo intangible. Tanto unas como las otras representan sí­mbolos del paso a través de la vida con el que todos los seres se enfrentan mientras se esfuerzan por alcanzar un objetivo o meta final y concretar sus propias esperanzas y aspiraciones. Para muchos, se trata de la gloria celestial o de una existencia espiritual superior; para otros, se trata de algo menos perceptible. El viaje requiere una preparación tanto espiritual como fí­sica, y la búsqueda de este equilibrio es lo que informa la obra de Riedel.
Los signos y sí­mbolos que aparecen en las pinturas de Verónica Riedel, y de hecho en las obras de muchos artistas a lo largo de la historia, le permiten al espectador ir mucho más allá de lo que le permitirí­an las palabras en su aproximación a los aspectos más mí­sticos y efí­meros de la vida.
La pintura actúa como un lenguaje verbal que capta los estadios primigenios del pensamiento, y en las superficies de texturas toscas de las obras de Riedel, las marcas remiten al más primitivo de los impulsos humanos. Dominadas por las tonalidades de la tierra, cuyo fin es resaltar su relación con los fenómenos de la naturaleza, cada una transmite un mensaje acerca de la vida. Al mismo tiempo, su rudimentaria naturalidad, sumada a los objetos casi banales que comparten la composición, deriva en un efecto "no arte" que enmascara la sofisticación de la técnica y la elocuencia del mensaje inherentes a cada imagen. Las configuraciones aparentemente fortuitas de las superficies cubiertas de collages que semejan guijarros, palos, sogas, figuras grabadas y marcas prehistóricas han sido, en realidad, cuidadosamente diseñadas para inspirar al espectador y que éste contemple un sistema personal de valores que afecta nuestras elecciones a lo largo del viaje de la vida.