Robert Gumbiner

De colecciones y coleccionistas

ENTREVISTA CON ROBERT GUMBINER,
DIRECTOR Y FUNDADOR DEL MUSEO DE ARTE LATINOAMERICANO (MoLAA),
EN LONG BEACH, CALIFORNIA

By Bello, Milagros M.
Robert Gumbiner
 

Robert Gumbiner, estadounidense, doctor en medicina y apasionado coleccionista de arte, tuvo la idea de fundar un gran museo de arte para compartir su vasta colección con otras personas. Fue así­ como fundó el Museo de Arte Latinoamericano (Museum of Latin American Art - MoLAA) en Long Beach, California.
"Uno de los principales motivos para empezar a coleccionar arte fue la idea de que el rodearse de arte le da una dimensión extra a la vida, especialmente en el caso de la persona que se dedica y trabaja en un campo de la ciencia como la medicina."

Milagros Bello- ¿Cómo y cuándo comenzó a coleccionar arte? ¿Cuál fue su principal motivación?
Robert Gumbiner- Comencé a coleccionar arte en la universidad, mientras hací­a el curso preparatorio para la carrera de medicina y luego ya como estudiante, porque pensé que al programa de estudios de la Facultad de Medicina le faltaba un componente de educación cultural. En esos años, simplemente coleccionaba reproducciones fotográficas de piezas de arte famosas, las enmarcaba yo mismo poniéndolas sobre una superficie plana cubierta por un vidrio sostenido por abrazaderas espejadas y las colgaba en la pared. Uno de los motivos principales para coleccionar arte fue la idea de que el rodearse de arte le daba una dimensión extra a la vida, especialmente en el caso de la persona que se dedica y trabaja en un campo de la ciencia como la medicina.
MI PRIMERA OBRA FUE UNA DE EDUARDO KINGMAN QUE ADQUIRí EN ECUADOR

¿Cuál fue la primera obra que adquirió? ¿Cómo y cuándo la compró?
- La primera pieza importante de arte latinoamericano que adquirí­ fue una obra de Eduardo Kingman que compré en Ecuador a principios de los sesenta. Estaba allí­ como voluntario, implementando un programa para "People to People". Me llamó la atención una obra de Kingman en la pared de la casa de uno de los organizadores voluntarios, tal vez alguien perteneciente a los programas "CARE" o "AID". Pensé que la obra era inusual y que tení­a un algo muy especial. Encontré a Kingman, que era en ese tiempo el director de la Galerí­a Nacional, lo visité y pude ver su obra. En ese momento, compré dos o tres piezas, ya que su obra tení­a aún un precio relativamente bajo.

LA VIDA TENíA QUE SER ALGO MÁS QUE SIMPLEMENTE TRABAJAR...
- ¿Qué lo motivó a coleccionar arte?
- Siempre he disfrutado el coleccionar cosas. Comencé coleccionando artefactos de la época prehispánica o precolombina cuando recorrí­a México con mi hermano, que era antropólogo. De allí­ pasé a coleccionar arte de los indios americanos o arte nativo, después arte del sudoeste y arte moderno, y por último arte contemporáneo, todo lo cual estaba muy conectado entre sí­. Simplemente pensé que la vida no podí­a limitarse solamente a trabajar, formar una familia y hacer las cosas usuales que uno hace. Habí­a que levantar la cabeza ocasionalmente y ver más allá de las realidades cotidianas.

ENCONTRÉ CIERTA COHESIÓN TEMÁTICA EN LA MAYORíA DE LOS ARTISTAS LATINOAMERICANOS

- ¿Por qué se especializó en arte latinoamericano?
- Me especialicé en arte latinoamericano porque querí­a definir un poco más el eje de mi colección. Me cansó un poco la gran diversidad de escuelas, teorí­as y tipos de arte contemporáneo que abarcaban desde la instalación y los montajes hasta la abstracción, la figuración, el impresionismo, el expresionismo, etc. Sentí­ que habí­a una cierta cohesión temática en la obra de la mayor parte de los artistas latinoamericanos, así­ fuesen abstractos, figurativos o surrealistas. Me atrajo su conexión subyacente con los pueblos indí­genas y con los orí­genes de los paí­ses latinoamericanos de los que provení­an. Además, hay obras importantes de artistas latinoamericanos emergentes y de generación intermedia poco conocidos en los Estados Unidos que son, en general, más accesibles que el enorme surtido de obras mediocres de conocidos artistas contemporáneos con el que nos topamos.
FUNDANDO EL MOLAA EN CALIFORNIA...PARA COMPARTIR MI COLECCIÓN CON LOS DEMÁS

- ¿Cómo llegó a la idea de abrir o fundar el MoLAA?
- Encuentro y colecciono arte latinoamericano y para mí­, como para todo coleccionista, esto es casi una obsesión. Solamente compro arte que debo tener a toda costa. Nunca compro arte como inversión y francamente, esto es bastante inconveniente en términos económicos. Nunca compro algo porque alguien me diga que tal o cual artista, o paí­s, o tipo de arte debe estar representado en mi colección. Lo compro no sólo porque me gusta, sino porque realmente siento la necesidad de tenerlo. Si uno continúa por este camino, en el transcurso de los años acaba siendo el poseedor de una gran cantidad de obras de arte. Al principio, éstas rebasan la capacidad de la casa y entonces uno construye una casa más grande. En mi casa actual, construí­ galerí­as por doquier para albergar a las obras. Luego, este espacio tampoco fue suficiente. Así­ que le compré la casa contigua a mi vecino y la llené de obras de arte. Luego llené depósitos con obras de arte. No mucha gente podí­a contemplarlas, ya sea porque estaban en depósito o colgadas en mi casa o en una galerí­a privada. Finalmente, se me ocurrió que no tení­a sentido tener todo este arte simplemente para mi propio deleite.
Decidí­ abrir un museo por dos razones: En primer lugar, porque pensé que serí­a divertido compartir mi colección con otras personas, y en segundo lugar, porque me di cuenta de la necesidad de crear una institución para educar a los norteamericanos en el tema del arte latinoamericano contemporáneo. Para ser honestos, la mayorí­a de los norteamericanos no van más allá de Diego Rivera, Frida Kahlo, Siqueiros, Orozco, y tal vez Rufino Tamayo. Nunca ven obras de artistas tales como de Szyszlo, de Perú; Trujillo, de Panamá, y otros que son considerados tesoros nacionales.
A MEDIDA QUE AVANZO Y DESCUBRO NUEVOS ARTISTAS, MIS PREFERENCIAS PARECEN DESVIARSE Y CAMBIAR

- ¿Cuáles son sus obras preferidas dentro de la colección?
- Este es un blanco móvil, ya que a medida que continúo mi exploración del arte latinoamericano, mis opiniones cambian. Empecé con un énfasis en los artistas de Oaxaca, particularmente Rodolfo Morales. Por un tiempo, coleccioné principalmente arte abstracto figurativo o surrealista. Luego, gradualmente pasé a coleccionar arte abstracto, constructivismo geométrico y otros estilos. En general, mis preferencias parecen desviarse y cambiar a medida que avanzo y descubro nuevos artistas.
MI MÉTODO PREFERIDO PARA COLECCIONAR ES IR A ALGÚN PAíS ...

- Cuénteme algunas historias acerca de ser coleccionista de arte.
- He coleccionado arte proveniente de diferentes fuentes galerí­as, casas de subastas y exposiciones, así­ como de marchands y artistas de todo el mundo. Mi método preferido para coleccionar es ir a un paí­s, visitar el museo de arte más importante del mismo, hablar con sus directores o curadores, localizar a los artistas y marchands locales y eventualmente seleccionar y adquirir obras artí­sticas. Compro obras de artistas reconocidos en sus paí­ses de origen pero poco conocidos en los Estados Unidos. He visitado todos los paí­ses de América Latina con excepción de Paraguay y Bolivia. Probablemente visitaré Ecuador el año entrante porque tengo planeado asistir a la Bienal de Cuenca. Afortunadamente, puedo viajar en mi propia aeronave, un pequeño jet que me ha permitido llegar a los lugares más recónditos y dificultosos, especialmente en los paí­ses de Centroamérica. La mayorí­a de mis anécdotas referidas al "coleccionismo" giran en torno de mi propia pobreza de criterio, hiperactividad y/o intensidad de miras.
UN AGITADO VIAJE A COSTA RICA...

- Preferirí­a que los viajes no fueran accidentados. Una noche volé a San José, Costa Rica, en medio de una enceguecedora tormenta de lluvia. ¡No deberí­a haber volado en absoluto bajo esas condiciones! Luego, después de haber aterrizado y ofrecido un cóctel para un grupo de artistas jóvenes que participaban de la Bienal Centroamericana, un joven artista que me parecí­a muy interesante sugirió que fuésemos hasta su estudio, que estaba cerca, para ver algunas de sus obras. Dio la casualidad de que era el Dí­a de la Independencia de Costa Rica y la atmósfera parecí­a la de un sueño; dondequiera que fuéramos, las calles estaban llenas de desfiles, gente detonando petardos, encendiendo hogueras y celebrando. Así­ que una hora más tarde (no era cerca), en medio de una copiosa lluvia, a través de calles oscuras y festejos, finalmente llegamos al estudio. Compré, en efecto, algunas piezas y una hora más tarde estuve de regreso en el hotel sólo para encontrar a mis colegas cómodamente sentados, bebiendo su segunda botella de vino junto con algunos marchands y artistas en el restaurante del hotel y pasando un rato realmente agradable. Ahí­ estaba yo, empapado, sucio, agotado e incidentalmente, teniendo que cargar con la cuenta. Y además, al entrar todo mojado, sucio y cansado, me comunicaron que el marchand tení­a alrededor de veinte piezas desplegadas en una antecámara, listas para que yo las viera.
TIENDO A TENER MÁS EMPATíA CON LOS ARTISTAS DE MÁS EDAD QUE SON MÁS SOFISTICADOS

- ¿Qué artistas han sido importantes en su vida como coleccionista?
- Tiendo a tener más empatí­a con los artistas mayores, que son más sofisticados. Muchos de los artistas latinoamericanos han seguido la carrera de arquitectura antes de convertirse en artistas. Aquellos cuya edad ronda los sesenta y los setenta han construido sus carreras artí­sticas sobre la base de múltiples actividades culturales y artí­sticas. Rodolfo Morales, de Oaxaca, Guillermo Trujillo, de Panamá, de Szyszlo y Chávez, de Perú, son algunos de los que podrí­an encuadrarse dentro de esta categorí­a. Los he conocido a todos personalmente y he tenido conversaciones profundas y generadoras de ideas con ellos.
EN LATINOAMÉRICA, MUCHOS MARCHANDS SON MUY CULTOS

- ¿Cuál es su opinión acerca de los marchands latinoamericanos?
- Podrí­a agregar que muchos marchands latinoamericanos son también personas muy cultas e interesantes. En mi opinión, el éxito de algunos artistas está directamente relacionado con sus marchands, así­ como el anonimato de algunos otros buenos artistas está relacionado análogamente con el hecho de que nadie los promociona. Aunque el objetivo principal de los marchands es vender arte, muchos de ellos poseen una comprensión más profunda del arte mismo, del artista y de su campo de acción que los propios artistas. Esa es la razón por la cual, cada dos años, el Museo de Arte Latinoamericano convoca a un simposio sobre arte latinoamericano.
SIMPOSIO DE ARTE MoLAA'S 2002

"COLECCIONISMO Y MERCADO DEL ARTE LATINOAMERICANO"
- Este año, el tema del simposio fue "Coleccionismo y mercado del arte latinoamericano". Los disertantes fueron casi exclusivamente marchands y coleccionistas. Se discutieron varias de las razones que llevaban a las personas a coleccionar arte, cómo llegaban a la decisión de seleccionar determinadas piezas, cómo las evaluaban y cuáles eran sus motivos. Asistieron más de 300 coleccionistas y aspirantes a serlo, haciendo de este tercer simposio uno de los seminarios más animados que hayan tenido lugar en el Museo.