REVIEWS - CRUZ DIEZ

Galerie Denise René, Paris
By Avena, Patricia
REVIEWS  - CRUZ DIEZ
Precursor y actor indiscutido del arte cinético, Carlos Cruz Diez, nacido en Caracas pero residente en Parí­s hace ya más de treinta años, ha realizado una investigación y reflexión sobre la autonomí­a del color y sus mutaciones en relación con el tiempo real, proponiendo una obra donde el color revela su capacidad vibrátil y su poder luminoso. A través de la luz, la luz como energí­a, donde el ojo es solicitado y es él mismo provocador de nuevas relaciones, hace vivir al espectador una serie de situaciones cromáticas puras. Situaciones que representan a la vez el envolvimiento total del espectador por el color y su participación orgánica.
Compartiendo las mismas aspiraciones que su compatriota Jésus Rafael Soto, Carlos Cruz Diez integra la galerí­a Denise René, que le consagra numerosas exposiciones. Su obra no figurativa aporta una nueva visión y un nuevo enfoque del color; para ello funda su trabajo en la relación color-espacio-tiempo. Sus lí­neas y sus tramas no surgen del deseo de ser original, sino que surgen porque le permiten materializar de una forma impresionante la naturaleza inestable del color y la intrí­nseca ambigüedad de la visión. Porque en el fondo más que el color, el verdadero problema para el artista es la visión del color. "Induction chromatique", "Physichromie" y "Chromosaturation" son el resultado de esta ecuación que preocupa al artista.
La exposición La couleur dans l'espace, en la galerí­a Denise René, permite presentar a los visitantes los diferentes aspectos de su trabajo. Se abre con la "Chromosaturation", que consiste en tres espacios diferentes que están sumergidos en un color difundido por neones coloreados. Se pasa de una pieza roja a una verde, para terminar en una azul. El color llena todo el espacio, liberado de toda forma. El individuo penetra en la obra y más aún dentro del color. Sumergido y envuelto por él, el espectador se transforma en un elemento constitutivo, indisociable de la obra. Las deambulaciones del espectador/actor provocan la dilatación y la condensación del espacio coloreado y el cuerpo en movimiento modifica así­ la "fisonomí­a" del espacio.
Cruz Diez es un mago de los efectos visuales y con frecuencia aplica coloridas mezclas sobre un plano único y produce colores que no han sido aplicados, originando un color virtual o subjetivo. A estas experiencias las llamó "Physichromie", estructuras cambiantes que proyectan la estructura en el espacio. Ellas crean una atmósfera de luz coloreada que cambia con la intensidad y la posición de la fuente luminosa, la posición y la distancia del espectador frente a la obra. Los colores se encuentran, se entrecruzan, se unen para dar origen a nuevos colores. Se crea así­ un diálogo í­ntimo entre el espectador y la obra, entre el ojo y el color.
En sus obras maneja conceptos pictóricos que revolucionan las técnicas tradicionales. Las concepciones del rojo y el verde como únicos colores primarios, del blanco como fuente de luz y del negro como negación de la luz, están presentes en casi todas sus obras. Son pocos, los que, como Cruz Diez, pueden pretender haber devuelto una función precisa al arte de la pintura o recomenzar una obra sin cambiar la lí­nea de orientación y sin jamás abandonarse a la idea de realizarla sin una máxima calidad. En consecuencia, su pintura es lúdica, austera y severa, pero no deja de ser regocijante. Sus obras tienen por objetivo producir en el espectador una sensación visual inédita, sometiéndolo a una experiencia simple, directa e inmediata. Monumentales o intimistas, en relieve o serigrafí­as, Physichromie o Chromosaturation, todas ejercen el mismo encanto insinuante.