Reviews- 2004 São Paulo Biennial

São Paulo, Brazil
By Sánchez, Julio
Reviews- 2004 São Paulo Biennial
Fue menos espectacular que la ultima edición. Menos pretenciosa pero con el objetivo firme de superar el millón de visitantes (con la estrategia de una entrada libre como un regalo a los 450 años de la ciudad). Así­ es la 26ª edición de esta Bienal de San Pablo. Esta vez la propuesta gira en torno a Territorio Libre, una especie de contrapunto de la bienal anterior, Iconografí­as Metropolitanas, de corte más teórico y temática más ceñida. El alemán Alfons Hug, curador de ambas ediciones, reconoce esta vez un territorio no cuantificable, y conserva la tradicional tripartición de representaciones nacionales, salas especiales (artistas de alto perfil) y su propio punto de vista curatorial.
La ciudad y el urbanismo sigue siendo un tema predominante; valga como ejemplo las obras de tres cubano (amén de otros). El ascendente Carlos Garaicoa (n. 1967) plantea la dificultad de la construcción con una maqueta arquitectónica hecha con hojas de afeitar oxidadas; otras tantas maquetas se amplí­an en una proyección algo fantasmal de dibujos hechos con hilos sobre la pared, como un guiño a la disparidad entre los grandes proyectos y una sociedad pauperizada. Geysell Capetillo (n. 1973) presenta su obra Contención, un conjunto de tachos, baldes, palanganas y cacerolas que acumulan las goteras de una cañerí­a con grandes pérdidas, una escena cotidiana en muchos hogares cubanos. Esta estructura artí­stica se torna documentación en la obra de otro cubano, René Francisco (n. 1960), quien desvió los fondos de una beca para solucionar los problemas habitacionales de una anciana pobre; documentó la situación precaria, los diálogos con la mujer y la remodelación de su casa. El film resultante es proyectado sobre una tela blanca a medio pintar con el retrato del artista y la señora Rosa. Francisco logró transmutar un trabajo social en una performance; parece la solución ideal de la contradicción entre el arte y el compromiso social, pues el artista no denuncia la pobreza sino que ayuda a combatirla efectivamente.
Si bien Hugs tuvo intenciones declaradas de revalorizar la pintura, no hay demasiadas muestras de excelencia en esta técnica, pero sí­ en otra análoga, el wall painting (dibujos de pared); tal el caso del argentino Pablo Siquier (n. 1961) y brasileño Paulo Climachauska (n. 1962). El primero con dos impactantes estructuras geométrico-arquitectónicas clocadas una frente a la otra; el segundo con la reproducción especular del pabellón construido por Oscar Niemeyer, no con lí­neas puras sino con 300.000 operaciones matemáticas de resta (esa era la cifra que aparece en el cartel identificador, ¡pero nadie se anima a corroborarlo!).
Hay obras que son puro sonido, como la del egipcio Moataz Nasr (n. 1961), una instalación de tambores acompañada de un video con diferentes ritmos de tambor; mucho más conceptual fue la de Santiago Serra (nacido en España en 1966, vive en México) que esta vez no humilló a ningún trabajador ilegal. Presenta una instalación sonora con varias cajas de parlantes (Shots, 2003) con sonidos grabados desde las 11.30 p.m. del 31 de diciembre del 2002 hasta las 0.30 a.m. del 1 de enero del 2003, en Culiacán, México; entre los petardos y fuegos de artificio se podí­an escuchar varios disparos de armas de fuego.
Las secciones de video de las bienales internacionales pueden ser un aburrido incordio para los visitantes pero en esta oportunidad hubo pocos y muy bien seleccionados. El mejor, sin dudas, fue el del alemán Julian Rosefeldt (n. 1965) con dos pantallas que mostraban el aspecto constructivo y destructivo de un mismo hombre en su vida cotidiana.
Como suele suceder en estas bienales el público es un espectáculo aparte, muchos ignoran la enigmática instalación cinematográfica del británico Mike Nelson (n. 1967) o el irónico partido de fútbol de Miguel Calderón (México, 1971); otros se amontonan en hordas frente a una sala a la que no se animaban a entrar, es la del búlgaro Rassim (n. 1972) que presenta en un video de 17 minutos el corte de su prepucio en una sala quirúrgica...