Quetzalcoatl

La Tentación de las Puertas
By Scalley Torres, Elizabeth
Quetzalcoatl
  La huella lumí­nica de un estado de felicidad debe irradiar una lluvia de colores de alta intensidad. Los trabajos que Quetzalcoatl exhibe en la galerí­a Biaggi & Faure, en San Juan, con el tema "La Tentación de las Puertas", son imágenes de estas huellas. Este joven artista tiene también algo de filósofo, y prepara su propio mensaje para cada muestra. Respecto de esta ocasión apunta: "las puertas no se abren ni se cierran, las puertas son oportunidades... son lo desconocido..., son una tentación. Necesitamos cruzar todo tipo de puerta que nos encontremos, ver todos los colores..., todos los gustos... todas las ideas... educarnos con todas ellas para poder verdaderamente respetarnos, querernos y celebrarnos".
Todo momento que percibimos como instancia de cruce, de cambio de umbral, es momento de estas puertas. Son espacios de transición, de oportunidades unas veces no esperadas, son caminos de cambios de energí­a. Puerta del Mar, de la Luz, Puerta de los Deseos, Puerta de los Gustos, Puerta de la Tierra, Puerta de los Juegos... entes orgánicos luminosos que nos trasmiten emociones que se avivan a través del color y el movimiento de cascada suave. Las puertas se construyen con pequeñas virutas o átomos que van dejando su presencia para apuntar hacia la existencia de esos espacios de cruce, constituidos de huellas expresivas. He podido identificar tres conjuntos de elementos que son continuos, a la vez que van evolucionando con los particulares del tema, en el estilo de Quetzalcoatl. El primer conjunto: el uso diáfano del color a la mayor intensidad frente al logro de planos y espacios sobrepuestos casi con suavidad, junto con el fluir a partir de un vórtice, y el movimiento continuo de las formas-pinceladas. Segundo, signos referenciales concretos. En esta muestra, espacios de cruce así­ como sí­mbolos de celebraciones: a veces una llave, una aldaba, una pequeñí­sima cerradura, unas banderillas, elementos que emplea recordando el surrealismo (siempre ha confesado su admiración por Dalí­) y que se van integrando al estilo particular de Quetzalcoatl. Tercero, los zippers y costuras, mensajes de que lo observado siempre tiene otro nivel, misterioso, a descubrirse a voluntad del observador, junto con diminutas figuras femeninas, moradoras de los universos-puertas. Estos tres conjuntos se organizan para llevarnos a una obra bien pensada, con maestrí­a del color en su forma expresionista, evocadora de estados aní­micos a la vez que de reflexiones sobre las experiencias vividas. Veamos.
"La Puerta de la Tierra", sugiere un espacio-puente colgante que se tira desde lo alto, desde el sol, cruzando por el vací­o, hasta tomar forma en el azul del cielo. Pero este Puente no es inerte, lleva en su caí­da un movimiento que sugiere un desenrosque, una expansión... crece mientras va llegando. En un plano iluminado, a la derecha, en la Tierra, una figurilla sujeta unas banderitas que se elevan y se enredan en el puente que va bajando. ¿Puerta hacia la génesis de Gaia - ser humano, del humano frente a la inmensidad del Cosmos? A la derecha, se ubica una costura lateral que nos recuerda que podemos abrir este plano-espacio y encontrar aún algo más.. otra puerta...
"La Puerta de los Juegos" es un espacio que se abre a partir de un canal central, de una ancestral semilla, o tal vez de una fruta que desgajamos... quizás son sólo hojas de una puerta sobre las cuales el osito de todos nosotros intensifica su presencia por una banderilla a su derecha, y la carita con sonrisa de pacman, í­cono central y caricatura existencial de una generación ahora entrando en su madurez, se asoma. El espectador tiene otra opción, tiene una aldaba que, de descorrerse, pudiera llevarle a la parte posterior de las semillas-gajos. ¿Acaso jugar no es tomar una posición respecto a una idea, a un concepto, a la vida? Podemos entrar o salir del juego, lo importante es cruzar al otro lado.
Dice Quetzalcoatl: "Uno nunca sabe de cuál lado de la puerta está la verdad y de cuál lado está la mentira. Lo único que sí­ podemos saber es si donde estamos parados somos felices". La posibilidad de alcanzar la felicidad a través de puertas que se van presentando en el pasillo de la vida es, creo entender, el principal mensaje de este joven artista.