REVIEWS - RICARDO CINALLI

Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires
By Costa Peuser, Marcela
REVIEWS - RICARDO CINALLI
Cinalli es un artista a quien, como tal, le interesa el hombre y como pintor, la figura humana. Es un artista preocupado por el devenir del mundo, por su movilidad social y su ceguera. Un observador de la diferencia, cuya obra nos conmueve por surrealismo mágico. Una obra que, en un primer momento, nos impacta por el contraste: figuras gigantescas cuyos volúmenes aluden a las esculturas renacentistas de mármol frí­o y compacto pero que, sin embargo, están dibujadas sobre delicados y frágiles papeles de seda engomados y superpuestos y cuya superficie, lejos de ser compacta, descubrimos al acercarnos que es una trama abierta y sensible de múltiples trazos -realizados en pastel- que se entrecruzan. Esto nos habla de un ojo que observa el mundo con una multiplicidad de miradas.
Ricardo Cinalli nació un pueblo en medio del campo, muy cerca de Rosario, ciudad donde estudió psicologí­a y filosofí­a. En 1973 se radicó en Londres, donde estudió arte. Desde su primera muestra individual en 1979, inicia una interesante carrera en los principales escenarios europeos. Es reconocido internacionalmente como muralista y realizador de frescos para espacios públicos y privados.
De corte antológico, la muestra presentada en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y curada por Patricia Rizzo, revisa con mayor énfasis las últimas etapas de su obra. Su absoluto dominio de las técnicas clásicas del dibujo, su aguda observación y conocimiento de la anatomí­a humana, nos recuerdan a Miguel Ángel. Los cambios de escala en su obra nos desconciertan y nos invitan a sumergirnos en esos mundos imaginarios propios de los sueños y las pesadillas, en los que hace uso de toda su fuerza expresiva para impactar y grabar en el espectador sus premoniciones apocalí­pticas.
En Homenaje al Milenio, trilogí­a compuesta por La Pirámide Humana, La Cruz Humana y La Rueda Humana, nos enfrenta a la angustiosa realidad de un milenio que se caracteriza por el sufrimiento de muchos que sólo sobreviven, sin tener otra opción. La Pirámide Humana, enfrentada a un espejo de agua, acentúa en el espectador esta sensación.
Como buen artista es un observador. Su estadí­a en un Londres multicultural le permite ver los cambios que están ocurriendo en el corazón mismo de la sociedad. Su serie más reciente, Black People (Gente Negra) es una metáfora de la diferencia. Cinalli utiliza la estética como herramienta para transmitir un mensaje. Siente la urgencia de decir lo que le toca vivir, lo que le pasa y lo que percibe.
Enfrentarnos a la obra de Riardo Cinalli es entrar de lleno al teatro de la vida. Un teatro atemporal donde el nudo de la trama está focalizado en la esencia misma del hombre, en su problemática. Una problemática tan atemporal y tan actual como son la religiosidad, la sexualidad y la trascendencia.