REVIEWS - LIFE IN THE COLORS OF CARLOS CRUZ-DIEZ

Previsora Foundation Gallery, Caracas
By Peruga, Iris
REVIEWS - LIFE IN THE COLORS OF CARLOS CRUZ-DIEZ
Quien crea que puede decir algo sobre la obra de Carlos Cruz-Diez en el espacio de una página comete un grave error. Y, sin embargo, es lo que estamos intentando hacer. Pero, la explicación necesaria para que se comprenda el fundamento y el funcionamiento de la misma es complicada y no puede ser breve. De acuerdo al modo de proceder de muchos artistas modernos, la obra no es extensa porque tenga gran número de ejemplares (que además los tiene) sino por el carácter e importancia de las investigaciones que haber llegado a ella implica, aunque se dediquen a un solo tema: en este caso el color. Este tema, debido a su dificultad, ha sido abordado (aun dentro de las tendencias cinéticas) por escasos artistas.
Comprender el color es tan arduo que hasta el siglo XVI (cuando algunos manieristas descubrieron y usaron el color-reflejo) y hasta finales del siglo XIX y principios del XX (salvo excepciones, como el mismo maestro lo indica) los artistas tendieron a evadir el problema de conocer su carácter y funcionamiento, e hicieron de la forma la protagonista de sus obras. Pero, Cruz-Diez no sólo no quiso evadirlo sino que, interesado en descubrir a qué respondí­a su evasividad, se dedicó a estudiar sus propiedades y descubrió que uno de sus aspectos más problemáticos era su cualidad inestable y subjetiva: el color depende de la distancia, la posición del espectador frente a él, y hasta de las condiciones atmosféricas. De modo que no se trata de estudiar algo fí­sico en sí­, algo que existe permanentemente y sin lugar a dudas: estudiar el color equivale a estudiar el comportamiento del ojo humano, las condiciones fí­sicas y psicológicas bajo las que actúa.
También Cruz-Diez descubrió el color-reflejo (tal como él mismo lo explica en la pelí­cula que le ha sido dedicada recientemente) y por Ariel Jiménez en un artí­culo publicado en Internet: cuando constató que "la página roja de un catálogo colorea por reflejo la página blanca que se (le) opone", y eso fue fundamental para el inicio de sus investigaciones cromáticas. En el desarrollo de las mismas fue imprescindible su conocimiento de los medios técnicos de reproducción (la fotografí­a a color, la fotomecánica y los diferentes sistemas de impresión en papel), medios que conocí­a bien debido a su entrenamiento en la publicidad.
La visualización de colores complementarios implica la consideración del fenómeno conocido como post-imagen o persistencia retinal (es decir, la capacidad de la memoria de conservar las imágenes percibidas ?que se manifiestan en color complementario? por unos segundos, de modo que en ese tiempo pueden superponerse a imágenes nuevas). El artista descubrió que al oponer dos colores complementarios (por ejemplo, rojo y verde, considerados por Cruz-Diez como los verdaderos colores primarios) surgí­a un tercer color (amarillo), pero, para que esto fuera efectivo tení­a que repetirse cada tanto, serialmente. En ese principio se fundamentan las obras llamadas Fisicromí­as.
A partir de 1965, con las Cámaras de cromosaturación, el artista parece que intenta lograr el color desmaterializado; es decir, el color perceptible sin necesidad de un soporte. Y podrí­amos pensar que lo ha logrado, pero es evidente que el color solo no es efectivo en el aire, sin soporte alguno no se puede ver. Tiene que proyectarse sobre algo. Y ese algo es la gente, el público. Por ello es tan importante su presencia en las obras de Carlos Cruz-Diez.
Esto puede constatarse en su exposición en el nuevo espacio de la Torre La Previsora, en Caracas, o en donde quiera que se encuentren las obras de este gran artista.