CECILIA PAREDES

Antiguos mitos bajo la lente femenina
By Herzberg, Julia P.
CECILIA PAREDES

En un intento por unir lo artificial y lo natural, lo humano y lo animal, el pensamiento y la acción, la experiencia fí­sica y la percepción, la artista peruana -protagonista escondida de todas las leyendas, desarrolla foto-performances
que dibujan el concepto universal de doncellas y heroí­nas.
A través de esta obra dramática, emotiva y sensual se percibe la mirada, innegablemente femenina, de la artista.

Cecilia Paredes: Borrowed World es una exposición de fotografí­as en cibacromo que muestran a la artista encarnando distintos personajes, así­ como también objetos escultóricos ejecutados en gran medida con materiales orgánicos. Las performances de la artista son retratos en los que Paredes, que es la protagonista de la narración, no es fácilmente reconocible. Los objetos escultóricos, esmeradamente cosidos a mano, se encuentran suspendidos de la pared o se exhiben en posición vertical como si se tratara de objetos arqueológicos en un museo. Ambos grupos de obras remiten al interés de la artista en las transformaciones o mutaciones de especies y cosas que parecen animadas.
Medusa Doing Her Hair (Medusa peinando su cabello) y la suspendida Medusa, están inspiradas, como muchas de las obras de la artista, en la mitologí­a griega. Medusa era una Gorgona mortal que fue transformada de hermosa doncella en monstruo odioso con un rostro horrible y serpientes por cabello. Según la leyenda, quienquiera que la mirase se convertí­a en piedra. Medusa Doing Her Hair (Medusa peinando su cabello) es una toma frontal de la protagonista, y Medusa es una fotografí­a tomada desde atrás. La artista viste de blanco, lleva un chal delicadamente bordado sobre los hombros y serpientes en su cabello elaboradamente peinado. La imagen de Medusa como una hermosa doncella se ajusta a algunas versiones de la leyenda. Las imágenes de las serpientes son emblemas del mal, que recuerdan al espectador la noción de larga data que presenta a las mujeres como heraldos del mal. Sin embargo, en Dare Not to Look (No os atreváis a mirar), Medusa observa su propio rostro en un espejo, evocando la leyenda de que quienquiera que mirase a la amante de Poseidón serí­a convertido en piedra. Las foto- performances sugieren implí­citamente las luchas de poder y de género que han dado forma a nuestra concepción colectiva de "doncellas" y "heroí­nas" a través del tiempo.
La mujer como naturaleza es el tema de Salamandra. La artista, cubierta con pigmentos verdes y ocres, yace sobre la base de un árbol de gran tamaño rodeado de denso follaje. El maquillaje del cuerpo y su postura camuflan la presencia de la artista entre la vegetación. Esta performance en la naturaleza, en particular, recuerda a una de las obras Sin tí­tulo de la Serie Árbol de la Vida de Ana Mendieta, en la que esta artista, cubierta de barro, yace en el tronco ahuecado de un árbol caí­do donde apenas la capta el ojo de la cámara. El fusionarse con la naturaleza fue una experiencia que Mendieta repitió una y otra vez. Paredes recurre a ella en muchas de sus obras en un intento por mantenerse en contacto con las fuentes naturales—el mar, el bosque, la tierra y todas las criaturas que dependen del ecosistema para su supervivencia. La relación profundamente sentida de la artista con la naturaleza comenzó durante su juventud, cuando pasó largos años en las costas del litoral peruano. La flora, la fauna y la vida marina del Océano Pací­fico la cautivaron y en el curso del tiempo adquirió conocimientos sobre su dependencia del flujo y reflujo de la naturaleza.
Migración es una escena montada en la que el torso de la artista se encuentra cubierto por pequeños caparazones de cangrejos que simulan un traje de baño. La superficie de su cuerpo se convierte en un terreno sobre el cual la vida marina parece moverse. El efecto visual resultante es algo perturbador, dada la naturaleza transgresiva de una imaginaria invasión de cangrejos, crustáceos que se alimentan atrapando a sus presas con sus pinzas.
Papagallo y Papagallo descansando son puestas en escena en la que la artista utiliza para su disfraz largas plumas azules, rojas, amarillas y naranjas tomadas de ochenta y cuatro aves que se conservan en un refugio en Costa Rica, donde se las protege de la extinción. (Estas dos fotografí­as se incluyeron en el stand que la galerí­a Diana Lowenstein presentó en Merrill Lynch arteaméricas, la Feria de Arte Latinoamericano, en el mes de marzo). La mujer-pájaro posa como si se encontrara al acecho y luego descansase, movimientos naturales que la artista elaboró basándose en sus estudios de y en la naturaleza. Las dos fotografí­as también formaron parte de una serie mayor que se exhibió en el Palazzo Franchetti durante la 51a edición de la Bienal de Venecia, donde Paredes fue seleccionada para representar a Costa Rica. (La artista, nacida en Perú, ha vivido en Costa Rica por muchos años. Más recientemente, divide su tiempo entre San José y Filadelfia), Las foto performances de sus metamorfosis simuladas son actuadas sobre un escenario en un intento por unir lo artificial y lo natural, lo humano y lo animal, el pensamiento y la acción, la experiencia fí­sica y la percepción intelectual.
Los objetos escultóricos son igualmente exquisitos; creaciones imaginarias que se relacionan con la mitologí­a y la vida "real". Neptuno, el dios del mar, tuvo muchas consortes y engendró muchos hijos. Paredes creó dos prendas para niños en las Series Hijos de Neptuno. Por ejemplo, Hijos de Neptuno I presenta unos pantalones para niño e Hijos de Neptuno II un vestido de niña. Ambos han sido elaboradamente embellecidos. Los pantalones se distinguen por los cientos de pequeños caparazones de moluscos que llevan cosidos, y el vestido por su pollera de coral disecado.
Tal como lo sugiere el tí­tulo de la exposición, la obra de Paredes se apropia hábilmente de los hilos conductores de antiguos mitos como puntos de partida para sus performances narrativas, con sub-textos que abordan la unidad fundamental de la humanidad y la naturaleza, vista a través de la lente de la mujer. El atractivo del cuerpo como superficie apropiada para transmitir una expresividad extrema, narrativas transformadoras y un discurso crí­tico, lo transforma en un medio fundamental para muchos artistas contemporáneos que son simultáneamente sujetos y objetos de sus obras, montadas para y captadas por la cámara. La obra de la artista es alternativamente dramática, inventiva, exótica y sensual.

"Creaciones imaginarias que se relacionan con la mitologí­a y la vida real."

Cecilia Paredes nació en Lima, Perú. Actualmente vive y trabaja en Filadelfia, Pensilvania y San José, Costa Rica.
En 1999, fue artista residente en la Universidad de Pensilvania, y es actualmente profesora adjunta en dicha casa de estudios. En el año 2000 participó en la Bienal de La Habana, y ha participado en la feria madrileña ARCO desde el 2002. También en el 2002 fue invitada por la Galerí­a Noosa para participar en el proyecto "Floating Land" en Queensland, Australia, y se hizo acreedora a la Primera Mención de Honor en la Bienal Centroamericana, Sus obras están representadas en importantes colecciones públicas y privadas, entre ellas, las de Daniel Yankelewitz (Costa Rica), Margaux Miranda (Australia), Maria De Corral (España), el Museo Contemporáneo de Panamá, la Universidad de Salamanca, y el Centro Wifredo Lam.
Actualmente Paredes es representada por la Galerí­a Lucia de la Puente (Lima, Perú); Diana Lowenstein Fine Arts (Miami, Florida); y por la Fundación ArtexArte (Buenos Aires).