REVIEWS - HANGING BY A THREAD

The Moore Space, Miami
By Pedro Velez
REVIEWS - HANGING BY A THREAD
Hanging by a Thread (Colgando de un hilo), curada por Nina Arias y José Dí­az, da la sensación de ser la fiesta que le sigue a un desfile de modas donde se ha acomodado a los artistas dentro de los incómodos confines de las barracas "no tan propicias para ver arte" del Moore Space. Como se lee en el catálogo, "la exposición explora el estatus actual de los procesos y técnicas artesanales que utilizan los artistas contemporáneos". Aunque algunos artistas como Misaki Kawai y el colectivo friendswithyou trabajan diversas formas escultóricas de pastiche, la mayorí­a de las piezas que se ven en la muestra ponen el énfasis en materiales como el hilo, las telas, los bordados, o alguna clase de labor de costura manual intensiva.
La pieza más destacable de la muestra es una pieza lí­rica de Danielle Gustafson-Sundell titulada My idea of Forever Always Has You In It (now baby that's a landscape). Desplegada sobre el piso, es una gran espiral hecha con una larga faja de denim azul claro en cuyo centro se encuentra un frasco. Este frasco contiene arena coloreada en capas que muestran un amanecer o un atardecer. Independientemente de las proporciones épicas de su tí­tulo, la pieza realmente se percibe como grande, expansiva y llena de esperanza. La forma en que los "jeans" desgarrados de Sundell se van enrollando alrededor del frasco como si se tratara de una ví­bora, de la misma manera en que uno se aferra entrañablemente a una prenda de ropa vieja, hace vibrar una nota de romanticismo comparable a la delicadeza sexy de Tom Friedman y Jim Hodges.
En el lado opuesto del espectro textil se encuentra la obra de Kent Henricksen American Spirit, una oscura escena pastoral con figuras encapuchadas (algunas parecen llevar máscaras blancas del KKK), balanceándose en hamacas con las piernas muy separadas. En esta elegí­a sexual a la pintura Romántica y Barroca, las figuras parecen caricaturas de los despreocupados personajes que se ven en La Hamaca de Fragonard. La escena pastoral de Henricksen sirve de fachada para un comentario seudo racista, tejido y dibujado sobre un brillante género acolchado que podrí­a describirse como kitsch decorativo salvaje.
La pieza de Christian Holstad Big Drag (hyena w/flamingo) es una débil y poco convincente parodia de John Waters, de las pelucas y el travestismo en general. Big Drag es una instalación en técnica mixta donde otro objeto de apariencia kitsch, esta vez un perro/lobo cubierto descuidadamente con material de relleno color púrpura, arrastra a un flamenco de juguete sobre una pequeña alfombra.
Descuidado pero pleno de sentido estético es el Zodiaco de Gean Moreno, un gran collage intrincado que incluye telas estampadas, cuentas, retazos, y recuerdos del rock que sirven como referencia de subculturas, tradición e identidad. Los retazos y otros materiales no están unidos por costuras sino que están abrochados con alfileres de gancho en una especie de delicada construcción que se asemeja al tradicional acolchado del Medio Oeste americano. En esta exposición, el acolchado posmoderno sirvió de telón de fondo para obras de teatro imaginarias a ser representadas en un pedestal o plataforma de madera en bruto construida por el artista delante de la pieza.
Otra elección obvia en esta muestra incluye a Ghada Amer y Orly Corgan con su pornografí­a elegante y su laboriosa artesaní­a; una aborda la pornografí­a y los arquetipos femeninos y la otra los comentarios post-feministas por medio del desnudo y los estereotipos femeninos.